domingo, abril 23, 2017

VIVIR SUS VIRTUDES.


 
© Pastor Iván Tapia Contardo 

Lectura bíblica: 9 Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; / 10 vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.” (1 Pedro 2:9,10) 

Idea central: Anunciar las virtudes de Jesús es vivir Sus virtudes. 

Propósitos de la lección: a) Comprender y practicar el propósito de la Iglesia; b) Comprender el significado de “anunciar las virtudes de Jesucristo”; c) Entregar la vida a Jesús para que Sus virtudes se encarnen en nosotros; d) Evitar la demagogia espiritual abocándose a la vida cristiana; e) Vivir las virtudes de Jesús. 

Resumen: A veces los cristianos caemos en teorías y demagogias, olvidando que el cristianismo es vida y una práctica permanente de las enseñanzas de Jesús; menos palabras y más acción. Anunciar las virtudes del Señor es más que hacer propaganda o “presentar” el Evangelio, es vivir a Jesús y Sus virtudes.
 

E
l apóstol Pedro, apodado Petros, es decir “piedra”, por su Maestro Jesucristo, dice que el Salvador es una “piedra viva” que los hombres desecharon pero que para Dios es “escogida y preciosa”. Y así como Jesús es una piedra viva, los cristianos también, deben ser como piedras vivas de un templo. Además somos sacerdotes que ofrecen sacrificios espirituales a Dios por medio de Jesucristo. El apóstol recuerda que en el Antiguo Testamento se profetiza que Cristo es “La piedra que los edificadores desecharon”. Los que rechazan a Jesús “tropiezan en la palabra, siendo desobedientes”. 

Por el contrario los cristianos son: a) linaje escogido; b) real sacerdocio; c) nación santa; y d) pueblo adquirido por Dios. 

a) Linaje escogido. El linaje es la ascendencia ilustre de una persona; somos hijos de Dios y eso es lo más importante que puede haber; somos hijos e hijas del Rey. Para ser de Su linaje, del linaje de Jesucristo, fuimos escogidos por Dios. 

b) Real sacerdocio. Todos los cristianos estamos llamados a ser sacerdotes de Jesucristo, el Rey. El sacerdote es un intermediario entre Dios y los hombres; intercede ante el Señor a favor de los hombres y, en sentido contrario, intercede ante los hombres a favor de Dios. Jesucristo es el Sumo Sacerdote y los cristianos Sus servidores. 

c) Nación santa. Los cristianos pertenecemos a la Iglesia que es una comunidad social con una organización propia y con una ética distinta a la del mundo, regida por la Palabra de Dios y cuyo ideal es la santidad en Cristo. 

d) Pueblo adquirido por Dios. El Señor nos compró a precio de sangre y ahora no pertenecemos al diablo sino a Jesucristo. Como todo pueblo compartimos vínculos históricos, culturales y religiosos; tenemos conciencia de pertenecer al pueblo cristiano; y hablamos el mismo idioma, el lenguaje del amor, la lengua de Jesús. 

Ciertamente esto es lo que somos, pero ¿Con qué propósito? ¿Para qué nos ha escogido, llamado, salvado y trasladado el Señor al Reino de Dios? ¿Cuál es el propósito de Dios para los cristianos? El apóstol Pedro responde: “para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable” 

¿Qué significa anunciar las virtudes de Jesucristo? 

    1. No es hacer propaganda de Jesús.
Podemos hacerle propaganda a Jesús pero no vivir como Jesús. Se puede repartir folletos, pegar afiches, ir a la radio y la televisión, predicar en la calle y hablar mucho de Jesús; hacerle propaganda como quien da a conocer una marca comercial, pero eso no es “anunciar las virtudes” de Jesús. Eso es solamente dar a conocer quién es Jesús y qué hizo por la Humanidad, algo que todo el mundo ya sabe, por lo menos en occidente. Jesucristo, el Padre y el Espíritu Santo no necesitan más propaganda.  

La obra que Jesús vino a hacer es la santificación de personas mediante la salvación, la sanidad, la renovación y la transformación de sus vidas; cosa que no se logra con pura “propaganda” sino con: a) el testimonio vivo de la Iglesia; b) la intervención de Dios en la conversión; c) la formación del Espíritu Santo en el discipulado. 

Los cristianos somos cartas vivas escritas por Dios: “1 ¿Comenzamos otra vez a recomendarnos a nosotros mismos? ¿O tenemos necesidad, como algunos, de cartas de recomendación para vosotros, o de recomendación de vosotros? / 2 Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres; / 3 siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón.” (2 Corintios 3:1-3 

    1. No es hablar mucho de Dios.
No se trata de hablar tanto del Señor sino de vivir al Señor, de experimentar Su vida en nosotros. La gente que habla mucho de Dios termina siendo desagradable y parece fanática. Llevar todo tema de conversación al tema de Dios es de mal gusto; es cierto que todas las cosas de la vida se relacionan finalmente con Dios, pero no es éste el modo que Dios ha escogido para darse a conocer. Esa no es la manera de “anunciar las virtudes” de Jesús. 

Hay cristianos que piensan que es poco “espiritual” hablar de deporte, de arte, de ciencia u otro tema, y que siempre debe hablarse sólo de Dios. Eso está bien para las sectas pero no para gente normal como nosotros. Ser cristiano no es ser aburrido ni anormal, es ser una persona que de todo puede aprender algo interesante y disfrutar la vida con sencillez. No es necesario que vayamos por la vida dando lecciones de santidad ni enseñando teología. Cada cosa en su momento y lugar. Además, nuestra misión es conquistar las almas y no alejarlas de Dios, es atraerlas y no asustarlas. No somos jueces ni conciencia de nuestros prójimos. Debemos ser “amigos de todo el mundo”. 

Los cristianos debemos adaptar nuestra conversación: “He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.” (San Mateo 10:16) 

    1. No es hablar de las virtudes de Jesús.
Tampoco se trata de estar siempre recitando las maravillosas características de Jesús como quien ofrece un producto a consumir. Una cosa es anunciar a Jesucristo como una buena oferta y otra es “anunciar sus virtudes”.  

No predicamos un evangelio de ofertas, aunque es una “buena nueva”, sino que predicamos el Evangelio del Reino, mas éste lo hacemos en el momento adecuado cuando ya hemos establecido con las personas una relación de amistad. De los pescadores necesitamos aprender a ser lo que Jesús llama “pescadores de almas”. Para pescar un pez se requiere no sólo el anzuelo y la caña; también necesitamos una buena carnada, aquella comida sabrosa que el pez quiera degustar. Nadie va a degustar la Palabra de Dios si no ve en usted el fruto de esa Palabra. Por tanto es usted la verdadera carnada que Dios mueve en Su red para atraer todo tipo de peces. Puede llevar años llegar a ser una buena carnada del Señor, el Pescador de hombres. 

Los cristianos estamos para mostrar la luz: “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” (San Mateo 5:16) 

    1. No es hablar mucho del Evangelio.
¡Ah, entonces no hablemos de Jesús sino de Su mensaje, el Evangelio! dirá alguien. No, no se trata de hablar del Evangelio sino de vivirlo. Si comenzamos a experimentar la Verdad del Evangelio, recién ahí estaremos viviendo las virtudes de Jesús y eso sí es “anunciar sus virtudes”. 

Para que otros puedan conocer la Verdad no basta con transmitirles una teoría de la Verdad, tenemos que poseer esa Verdad en nosotros. Aquí no resulta aquello de “haz lo que digo pero no lo que hago”; por eso es tan difícil poner en práctica ese otro dicho: “No mire al pastor, mire a Dios”; pero en realidad nunca dejaremos de ver al hombre o a la mujer que nos transmite la Verdad. Si ellos no viven la Verdad, difícilmente creeremos en ella. Conocer la Verdad es experimentarla, vivirla en carne propia; recién conocemos el amor de pareja cuando nos enamoramos, antes es sólo teoría. Conocemos la fe cuando la vivimos y así con todas las virtudes. Por tanto se conoce a Jesucristo cuando vivimos Su Persona en nosotros. 

Los cristianos conocemos la Verdad al vivirla: “31 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; 32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” (San Juan 8:31,32)
 

    1. Es vivir las virtudes de Jesús.
No podemos anunciar a Jesús si no vivimos sus virtudes. Y para alcanzar aquello es necesario que muramos a nuestro yo para que Él comience a vivir en nosotros. 

Una de las principales trabas para el crecimiento espiritual es el orgullo. La vanidad es pensar que somos muy listos, muy sabios, muy buenos y ufanarnos de ello; pero el orgullo es peor porque no sólo piensa lo anterior sino que además no permite que otro se meta en su vida. El orgulloso dice “yo me mando solo”, “yo sé resolver mis problemas”, “yo me entiendo sólo con Dios, a mi Dios me habla”, “no necesito intermediarios con Dios”. Esas personas no aceptan ser guiados por otro hermano, no aceptan el discipulado y apenas el pastorado. Lo más extremo en estos casos es prescindir de la Iglesia; “yo y Dios nos entendemos”, “sólo me someto a Dios”. No se percatan que si no se sujetan a la Iglesia no están sometidos al Señor. La humildad que depone al orgullo es la primera virtud que el Señor quiere desarrollar en todo cristiano. De esa raíz emergerá un hermoso árbol de virtudes cristianas que serán anunciadas no tanto por su boca como por su vida. Ese es el verdadero “testimonio”. 

Los cristianos nos humillamos ante Dios para que Él desarrolle en nosotros Sus virtudes: “6 Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; / 7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. / 8 Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; / 9 al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. / 10 Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca. / 11 A él sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.” (1 Pedro 5:6-11) 

Amor, mansedumbre, sabiduría, prudencia, justicia, misericordia, fidelidad, verdad, obediencia, imparcialidad, son las virtudes de Jesús que hemos estudiado en este libro pero no completan la inmensa gama de virtudes que Él posee. Estas mismas virtudes o cualidades son las que el Espíritu Santo desea desarrollar en los cristianos. 

Llegamos a vivir las virtudes de Jesús a través de un proceso de desarrollo cristiano basado en la obediencia, la humildad y la fe, llamado Discipulado. Someta su vida Cristo y sujétese a un hermano como tutor y experimentará ese desarrollo que le conducirá a la madurez cristiana. 

CONCLUSIÓN.

Antes de conocer a Jesucristo teníamos propósitos personales más bien egoístas. Al convertirnos y pasar a formar parte de la familia de Dios, aquello cambió y encontramos un nuevo sentido de vida. La Iglesia en la Tierra tiene un propósito, el cual es para todo cristiano, “anunciar las virtudes de Jesucristo”. Este anuncio: 1) No es hacer propaganda de Jesús; 2) No es hablar mucho de Dios; 3) No es hablar de las virtudes de Jesús; 4) No es hablar mucho del Evangelio; sino que 5) Es vivir las virtudes de Jesús.
 

PARA TRABAJAR EN EL CENÁCULO:

1)      ¿Cuál era su sentido de vida antes de conocer a Jesucristo?

2)      ¿Cuál es su propósito de vida como cristiano/a?

3)      ¿Es usted de las personas que habla mucho de Dios?

4)      ¿Cómo ejerce usted su función sacerdotal?

5)      ¿Cuál es el idioma del pueblo cristiano?

6)      ¿Cuál es el propósito de Dios para los cristianos?

7)      ¿Cuál de estas virtudes el Espíritu ya ha desarrollado en su persona: Amor, mansedumbre, sabiduría, prudencia, justicia, misericordia, fidelidad, verdad, obediencia, imparcialidad?

8)      ¿Qué opina del dicho “No mire al pastor, mire al Señor”?

 

BIBLIOLINKOGRAFÍA.

  • Reina, Casiodoro de (1960). “La Santa Biblia” Estados Unidos: Broadman & Holman Publishers.
  • MacArthur, John. (2011) “Biblia de Estudio MacArthur” Estados Unidos: Thomas Nelson Inc. 
  • (1979). “Dios Habla Hoy, La Biblia Versión Popular” Sociedades Bíblicas Unidas.
·         Demaray, Donald E. (1996). “Introducción a la Biblia” Estados Unidos, Miami: Facultad Latinoamericana de Estudios Teológicos FLET, Editorial Unilit, 1996.

·         (1960). “La Santa Biblia” Sociedades Bíblicas Unidas. Recuperado de: http://www.gentle.org/biblia/

·         “Diccionario de la Real Academia de la Lengua de España” Disponible en: http://www.rae.es/

·         Concordancia electrónica de la Biblia” Disponible en: http://www.miconcordancia.com/concordancia.php

·         W. W. Rand “Diccionario de la Santa Biblia”

domingo, marzo 05, 2017

EL ESPÍRITU SANTO GUIÓ A LOS JUECES.


NEUMATOLOGÍA
LECCIÓN 7
© Pastor Iván Tapia Contardo 

Lectura bíblica: “Y así que vino hasta Lehi, los filisteos salieron gritando a su encuentro; pero el Espíritu de Jehová vino sobre él, y las cuerdas que estaban en sus brazos se volvieron como lino quemado con fuego, y las ataduras se cayeron de sus manos.” (Jueces 15:14) 

Idea central: El Espíritu Santo guía a jueces y líderes. 

Objetivos: a) Comprender y valorar el rol de los Jueces en la Biblia, como ejemplo de liderazgo; b) Valorar el llamado de Dios al liderazgo para guiar al pueblo; c) Comprender que los líderes, como los Jueces, no son perfectos pero sí reúnen las virtudes necesarias para guiar a los creyentes; d) Comprender y valorar la participación del Espíritu Santo en la vida de Jueces y líderes, para poder cumplir su misión; e) Conocer, apreciar y experimentar las virtudes de un líder lleno del Espíritu Santo; f) Pedir a Dios valentía para vencer al diablo y guiar a otros; g) Buscar la inspiración de Dios en cuanto realizamos, sobre todo en Su obra; h) Orar al Señor para que nos transforme en guerreros libertadores en medio de la sociedad y la Iglesia; y i) Buscar la fuerza sobrenatural de Dios.  

Resumen: Los Jueces bíblicos, verdaderos héroes de fe, son un ejemplo de buen liderazgo y comunión con Dios. En esta lección, a través de la vida de cuatro jueces, se descubre las virtudes básicas que debe reunir el liderazgo: valentía, inspiración, búsqueda de la libertad y fuerza sobrenatural o poder de Dios.

 

T

anto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento se señala a los jueces como héroes comisionados por Dios para liberar a Su pueblo. El profeta Samuel hace mención de algunos jueces para demostrar que el Señor cumplió Su promesa de suscitar libertadores cuando Israel se hallase oprimido: “Entonces Jehová envió a Jerobaal, a Barac, a Jefté y a Samuel, y los libró de mano de vuestros enemigos en derredor, y habitasteis seguros.” (1 Samuel 12:11). En la epístola a los Hebreos se les nombra entre los héroes de la fe: “32 ¿Y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, así como de Samuel y de los profetas; / 33 que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones, / 34 apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros.” (Hebreos 11:32-34) 

Para cumplir tal misión, ellos son llamados, capacitados y enviados por el Espíritu Santo. Sin la participación y el poder del Espíritu Santo no habría sido posible la obra de los Jueces o héroes de Israel en el Antiguo Testamento. Pero tal tarea no es sólo para los jueces, también lo fue para patriarcas, reyes y apóstoles; como lo es hoy día para todo cristiano que sea llamado al ministerio.  

En esta enseñanza analizaremos la persona y obra de cuatro jueces, tocados por el Espíritu: Otoniel, Gedeón, Jefté y Sansón. Ellos son un ejemplo de liderazgo dirigido por el Espíritu Santo. En estos textos se puede apreciar las características de un líder lleno del Espíritu. 

¿Qué cualidades tiene un líder lleno del Espíritu Santo? 

  1. El líder lleno del Espíritu es un guerrero valiente.
“7 Hicieron, pues, los hijos de Israel lo malo ante los ojos de Jehová, y olvidaron a Jehová su Dios, y sirvieron a los baales y a las imágenes de Asera. / 8 Y la ira de Jehová se encendió contra Israel, y los vendió en manos de Cusan-risataim rey de Mesopotamia; y sirvieron los hijos de Israel a Cusan-risataim ocho años.  / 9 Entonces clamaron los hijos de Israel a Jehová; y Jehová levantó un libertador a los hijos de Israel y los libró; esto es, a Otoniel hijo de Cenaz, hermano menor de Caleb. / 10 Y el Espíritu de Jehová vino sobre él, y juzgó a Israel, y salió a batalla, y Jehová entregó en su mano a Cusan-risataim rey de Siria, y prevaleció su mano contra Cusan-risataim. / 11 Y reposó la tierra cuarenta años; y murió Otoniel hijo de Cenaz.” (Jueces 3:7-11) 

Otoniel fue el héroe que libertó a Israel del dominio de Cusan-risataim. Su nombre significa “Dios es poderoso”. Fue hijo de Cenaz y medio hermano de Caleb, quien prometió dar su hija Acsa en casamiento a quien se apoderara de Debir (Quiriat-sefer). Otoniel llevó a cabo esta empresa y se casó con Acsa: “15 De aquí subió contra los que moraban en Debir; y el nombre de Debir era antes Quiriat-sefer. / 16 Y dijo Caleb: Al que atacare a Quiriat-sefer, y la tomare, yo le daré mi hija Acsa por mujer. / 17 Y la tomó Otoniel, hijo de Cenaz hermano de Caleb; y él le dio su hija Acsa por mujer.” (Josué 15:15-17; Jue. 1:11-13). “11 De allí fue a los que habitaban en Debir, que antes se llamaba Quiriat-sefer.  / 12 Y dijo Caleb: El que atacare a Quiriat-sefer y la tomare, yo le daré Acsa mi hija por mujer. / 13 Y la tomó Otoniel hijo de Cenaz, hermano menor de Caleb; y él le dio Acsa su hija por mujer.” (Jueces 1:11-13). 

Más tarde, este guerrero liberó a Israel de la tiranía de Cusan-risataim rey de Mesopotamia, y vino a ser juez. Bajo su gobierno Israel tuvo cuarenta años de paz, es decir una completa paz. 

Cuando el Espíritu Santo actúa a través de una persona, trae victoria y paz a su entorno.

Otoniel, el primero de los jueces, como líder lleno del Espíritu liberó a su pueblo de la tiranía de Cusan-risataim. El líder lleno del Espíritu Santo es un libertador de la opresión, que genera victoria y paz, es un guerrero poderoso y valiente. Esta cualidad no es sólo para líderes sino para todo discípulo de Jesucristo: valentía para vencer al diablo y guiar a otros. 

  1. El líder lleno del Espíritu es un guerrero inspirado por Dios.
“1 Los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehová; y Jehová los entregó en mano de Madián por siete años. / 2 Y la mano de Madián prevaleció contra Israel. Y los hijos de Israel, por causa de los madianitas, se hicieron cuevas en los montes, y cavernas, y lugares fortificados. / 3 Pues sucedía que cuando Israel había sembrado, subían los madianitas y amalecitas y los hijos del oriente contra ellos; subían y los atacaban. / 4 Y acampando contra ellos destruían los frutos de la tierra, hasta llegar a Gaza; y no dejaban qué comer en Israel, ni ovejas, ni bueyes, ni asnos. / 5 Porque subían ellos y sus ganados, y venían con sus tiendas en grande multitud como langostas; ellos y sus camellos eran innumerables; así venían a la tierra para devastarla. / 6 De este modo empobrecía Israel en gran manera por causa de Madián; y los hijos de Israel clamaron a Jehová.” (Jueces 6:1-6) 

Fue en este contexto histórico que Dios levantaría, por medio de Su Santo Espíritu, un héroe que liberaría al pueblo de la opresión de los enemigos madianitas. Este hombre sería Gedeón. 

El nombre de Gedeón significa “cortante”, pues él habría de cortar a los enemigos de su pueblo. Un día que sacudía el trigo en el lagar de Ofra, para sustraerlo a los bandidos madianitas, el ángel de Jehová lo llamó para que librara a su pueblo: “Y el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y valiente.” (Jueces 6:12). Gedeón le reclamó al Señor para qué los había sacado de Egipto, si ahora los desamparaba entregándolos en manos de los madianitas. Pero Dios le respondió: “...Ve con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas. ¿No te envío yo?” (Jueces 6:14). Gedeón se sentía pobre y débil, por ser el hijo menor de la familia, pero “Jehová le dijo: Ciertamente yo estaré contigo, y derrotarás a los madianitas como a un solo hombre.” (Jueces 6:16). 

Gedeón ofreció un sacrificio y exclamó: ...Ah, Señor Jehová, que he visto al ángel de Jehová cara a cara.” (Jueces 6:22). Como el Señor le dijo: “...Paz a ti; no tengas temor, no morirás.” (Jueces 6:23), Gedeón edificó allí un altar para Dios y lo llamó Jehová-salom, es decir “Dios es Paz”. 

Esa noche derribó el altar de Baal, que pertenecía a su padre, y erigió un altar a Jehová. Los habitantes de la ciudad exigieron la muerte de Gedeón, pero su padre argumentó que Baal mismo debía defender su causa, si era dios. Gedeón recibió el nombre de Jerobaal, que significa “que Baal contienda”.  

Cuando los enemigos se unieron contra el pueblo de Dios y acamparon frente a ellos, el Espíritu de Dios bajó sobre Gedeón y al tocar el shofar se unieron a él todos los de la familia de Abiezer o Jezer, integrantes de la tribu de Manasés, a la que perteneció Gedeón: “33 Pero todos los madianitas y amalecitas y los del oriente se juntaron a una, y pasando acamparon en el valle de Jezreel. / 34 Entonces el Espíritu de Jehová vino sobre Gedeón, y cuando éste tocó el cuerno, los abiezeritas se reunieron con él.” (Jueces 6:33,34) 

Gedeón convocó a los hombres de otras tribus de Israel: “Y envió mensajeros por todo Manasés, y ellos también se juntaron con él; asimismo envió mensajeros a Aser, a Zabulón y a Neftalí, los cuales salieron a encontrarles.” (Jueces 6:35) 

Él y sus hombres persiguieron a los madianitas hasta los confines del desierto; tomaron prisioneros a los dos reyes de Madián, y finalmente Gedeón les dio muerte. El pueblo ofreció la corona a Gedeón, pero él la rechazó pues Jehová era el rey de Israel: “22 Y los israelitas dijeron a Gedeón: Sé nuestro señor, tú, y tu hijo, y tu nieto; pues que nos has librado de mano de Madián. / 23 Mas Gedeón respondió: No seré señor sobre vosotros, ni mi hijo os señoreará: Jehová señoreará sobre vosotros.” (Jueces 8:22,23).  

Cuando el Espíritu Santo actúa en una persona, trae liberación de las tinieblas enemigas. El líder lleno del Espíritu actúa bajo inspiración Divina, mas todo discípulo de Jesucristo debe buscar la inspiración de Dios en todo lo que hace y sobre todo en Su obra. 

  1. El líder lleno del Espíritu Santo es un guerrero libertador.
“1 Jefté galaadita era esforzado y valeroso; era hijo de una mujer ramera, y el padre de Jefté era Galaad. / 2 Pero la mujer de Galaad le dio hijos, los cuales, cuando crecieron, echaron fuera a Jefté, diciéndole: No heredarás en la casa de nuestro padre, porque eres hijo de otra mujer. / 3 Huyó, pues, Jefté de sus hermanos, y habitó en tierra de Tob; y se juntaron con él hombres ociosos, los cuales salían con él.” (Jueces 11:1-3) 

El nombre Jefté significa “él abrirá, liberará”. Su padre se llamaba Galaad y además vivió toda su juventud en Galaad. Por ser hijo ilegítimo, sus hermanos lo expulsaron de casa, lo cual produjo en él gran resentimiento. 

Cuando fue echado Jefté, el territorio de Israel al este del Jordán fue invadido por los amonitas y estuvieron en él 18 años. Los ancianos de Galaad, angustiados imploraron el retorno del que habían expulsado y le suplicaron que fuese su caudillo y libertador. Acusó a los ancianos de Galaad de haberle aborrecido: “Jefté respondió a los ancianos de Galaad: ¿No me aborrecisteis vosotros, y me echasteis de la casa de mi padre? ¿Por qué, pues, venís ahora a mí cuando estáis en aflicción?” (Jueces 11:7) 

Jefté preguntó a los ancianos de Galaad: “9...Si me hacéis volver para que pelee contra los hijos de Amón, y Jehová los entregare delante de mí, ¿seré yo vuestro caudillo? / 10 Y los ancianos de Galaad respondieron a Jefté: Jehová sea testigo entre nosotros, si no hiciéremos como tú dices. / 11 Entonces Jefté vino con los ancianos de Galaad, y el pueblo lo eligió por su caudillo y jefe; y Jefté habló todas sus palabras delante de Jehová en Mizpa.” (Jueces 11:9-11) 

Al ponerse a la cabeza de los galaaditas, Jefté realizó las siguientes acciones:

a)      Informó a los efrainitas, su tribu vecina, del apuro de Galaad, y los exhortó a que socorrieran a sus hermanos. Como buen líder buscó la unidad y el apoyo de otros para su tribu, pero esta gestión no tuvo resultado. 

b)      Preguntó al rey de los amonitas por la razón de su hostilidad. La respuesta del rey fue: “Por cuanto Israel tomó mi tierra, cuando subió de Egipto, desde Arnón hasta Jaboc y el Jordán; ahora, pues, devuélvela en paz.” (Jueces 11:13). Jefté razonó defendiendo la posición de Israel, explicando que los israelitas no quitaron tierras ni a los moabitas ni a los amonitas; el rey de Edom no los dejó pasar por sus territorios y ellos respetaron su decisión; lo mismo sucedió con el rey de Moab; cuando atravesaron el desierto, fueron rodeando los territorios de Edom y de Moab; otro tanto hicieron con Sihón, el rey amorreo de Hesbón, pero él desconfió y no les permitió pasar por su país y los atacó, mas el Dios de Israel les dio la victoria y se adueñaron de todo el territorio de los amorreos de esa región. Por último Jefté pregunta al rey:
 
“23 Así que, lo que Jehová Dios de Israel desposeyó al amorreo delante de su pueblo Israel, ¿pretendes tú apoderarte de él? / 24 Lo que te hiciere poseer Quemos tu dios, ¿no lo poseerías tú? Así, todo lo que desposeyó Jehová nuestro Dios delante de nosotros, nosotros lo poseeremos. / 25 ¿Eres tú ahora mejor en algo que Balac hijo de Zipor, rey de Moab? ¿Tuvo él cuestión contra Israel, o hizo guerra contra ellos? / 26 Cuando Israel ha estado habitando por trescientos años a Hesbón y sus aldeas, a Aroer y sus aldeas, y todas las ciudades que están en el territorio de Arnón, ¿por qué no las habéis recobrado en ese tiempo?” (Jueces 11:23-26)
 
Concluye Jefté: “Así que, yo nada he pecado contra ti, mas tú haces mal conmigo peleando contra mí. Jehová, que es el juez, juzgue hoy entre los hijos de Israel y los hijos de Amón.” (Jueces 11:27)
 
Como líder prudente, Jefté procuró razonar con el enemigo para evitar una mortandad, pero no tuvo éxito en ese propósito. 

Al rey amonita no le convencieron las razones de Jefté, así es que los israelitas tuvieron que recurrir a las armas. El Espíritu de Dios daba valentía y decisión a los guerreros de Su pueblo, además de guiarles en la batalla. Cuando el espíritu del Señor vino sobre Jefté, éste recorrió varios  pueblos para finalmente invadir el territorio de los amonitas: “29 Y el Espíritu de Jehová vino sobre Jefté; y pasó por Galaad y Manasés, y de allí pasó a Mizpa de Galaad, y de Mizpa de Galaad pasó a los hijos de Amón.” (Jueces 11:29) 

Desde el punto de vista humano la victoria era incierta, pero Jefté se encomendó al Señor, aunque haciendo un imprudente voto: ofrecer en holocausto a cualquiera que saliera a recibirle de su casa, si el Señor entregaba en sus manos a sus enemigos: “30...Si me das la victoria sobre los amonitas,  / 31 yo te ofreceré en holocausto a quien primero salga de mi casa a recibirme cuando yo regrese de la batalla.” (Jueces 11:30,31) 

El líder lleno del Espíritu es un libertador, pero también debe serlo todo discípulo de Jesucristo. Por tal motivo necesitamos siempre orar al Señor para que nos transforme en guerreros libertadores de creyentes y no creyentes. 

  1. El líder lleno del Espíritu es un guerrero fuerte.
“Pues he aquí que concebirás y darás a luz un hijo; y navaja no pasará sobre su cabeza, porque el niño será nazareo a Dios desde su nacimiento, y él comenzará a salvar a Israel de mano de los filisteos.” (Jueces 13:5) 

Sansón significa “pequeño sol” y fue uno de los jueces más destacados. El ángel de Jehová predijo su nacimiento y anunció que libraría a Israel del yugo filisteo. Fue nazareo desde su nacimiento. Los capítulos 13, 14, 15 y 16 de Jueces relatan la vida de este juez. 

Las tribus de Judá y Dan estaban expuestas a los ataques filisteos y sólo podían responder con contragolpes de pequeños grupos. El Espíritu de Dios empezó a manifestarse pronto en Sansón en los campos de Dan: “24 Y la mujer dio a luz un hijo, y le puso por nombre Sansón. Y el niño creció, y Jehová lo bendijo.  / 25 Y el Espíritu de Jehová comenzó a manifestarse en él en los campamentos de Dan, entre Zora y Estaol.” (Jueces 13:24,25) 

En varias oportunidades Sansón demostró la gran fuerza que poseía. Animado por el Espíritu del Señor, una vez rompió las cuerdas en el momento en que iba a ser entregado a los enemigos; con una quijada de asno persiguió a los filisteos y dio muerte a mil. Sediento gritó que su liberación procedía de Jehová y le suplicó por agua. Dios le respondió haciéndola brotar de una cavidad de la roca.  

Desde ese día,  los hombres de Judá consideraron a Sansón como su liberador: “Y juzgó a Israel en los días de los filisteos veinte años.” (Jueces 15:6-20). Se dirigió a Gaza, y cayó allí en pecado. La gente de la ciudad cerró las puertas para apoderarse de Sansón. A medianoche salió de la ciudad, habiendo arrancado de quicio las puertas de la muralla, con sus dos pilares y cerrojo, dejando todo en la cumbre del monte que se halla frente a Hebrón: “1 Fue Sansón a Gaza, y vio allí a una mujer ramera, y se llegó a ella. / 2 Y fue dicho a los de Gaza: Sansón ha venido acá. Y lo rodearon, y acecharon toda aquella noche a la puerta de la ciudad; y estuvieron callados toda aquella noche, diciendo: Hasta la luz de la mañana; entonces lo mataremos. / 3 Mas Sansón durmió hasta la medianoche; y a la medianoche se levantó, y tomando las puertas de la ciudad con sus dos pilares y su cerrojo, se las echó al hombro, y se fue y las subió a la cumbre del monte que está delante de Hebrón.” (Jueces 16:1-3) 

Su relación con la filistea Dalila lo perdió. Ésta, instigada por los príncipes filisteos, apremió a Sansón a que le revelara el secreto de su fuerza. Él le respondía con mentiras, pero finalmente se lo reveló: “Le descubrió, pues, todo su corazón, y le dijo: Nunca a mi cabeza llegó navaja; porque soy nazareo de Dios desde el vientre de mi madre. Si fuere rapado, mi fuerza se apartará de mí, y me debilitaré y seré como todos los hombres.” (Jueces 16:17) 

Dalila vendió su secreto a los filisteos que le cortaron el cabello, lo prendieron y dejaron ciego. Lo llevaron al templo del dios Dagón para mostrarlo como espectáculo. Oró al Señor y, empujando violentamente las columnas del templo, las hizo caer, derrumbándose todo. Sansón murió junto a una gran cantidad de filisteos. 

Sansón estaba dotado de una fuerza física sobrenatural y cuando fue impulsado por el Espíritu de Dios, llevó a cabo grandes hazañas. Tal poder no estaba en sus cabellos, como se creía, sino en su consagración al Señor. El pelo era tan sólo un símbolo de su entrega a Dios.  

Cuando Sansón violó su consagración al Señor, no fue capaz moralmente de conservar su cabellera. Perdió su testimonio y el Señor le abandonó. Sin embargo luego le sería restaurada la fuerza en respuesta a su oración. Dios había llamado a este hombre con voto nazareo para que los libertara de los filisteos. Entonces se dieron cuenta, por su testimonio de fe, de la superioridad de un siervo de Dios. 

El líder lleno del Espíritu es un guerrero con gran fortaleza espiritual. Como Sansón tuvo fuerza física, el líder cristiano la ha de tener en el espíritu. Buscar la fuerza sobrenatural de Dios ha de ser uno de los propósitos del discípulo de Jesucristo. Necesitamos ser transformados por el Espíritu Santo en guerreros con gran fuerza espiritual. Esta fuerza sobrenatural no es otra cosa que el “poder de Dios”. 

CONCLUSIÓN.
Los jueces son ejemplo de un liderazgo adecuado para guiar al pueblo de Dios. Ellos no fueron perfectos pero sí reunieron las virtudes necesarias para liberar a los creyentes de la opresión del enemigo. Lo más importante es que fueron visitados y guiados por el Espíritu Santo para cumplir su misión. Así, el líder lleno del Espíritu es: 1) Un guerrero valiente; 2) Un guerrero inspirado por Dios; 3) Un guerrero libertador; y 4) Un guerrero fuerte.

 

PARA TRABAJAR EN EL CENÁCULO:

1)      ¿Necesitan los cristianos de líderes que los guíen?

2)      ¿Qué cualidades considera usted que debe tener un buen líder cristiano?

3)      ¿Cómo podemos ser guiados por el Espíritu Santo para cumplir nuestra misión?

4)      ¿Se considera una persona valiente?

5)      ¿Quiere ser un/a guerrero/a espiritual inspirado/a por Dios?

6)      ¿De qué cosas deben ser actualmente liberados los creyentes y no creyentes?

7)      ¿Qué tipo de fuerza necesitan los discípulos de Jesucristo?

8)      ¿Por cuál de estos cuatro jueces siente usted más admiración: Otoniel, Gedeón, Jefté y Sansón?

9)      ¿Qué es para usted ser “lleno del Espíritu Santo”?

10)  ¿Cuáles son sus miedos?

11)  ¿Cuál es su mayor inspiración en la Iglesia?

12)  ¿Qué enseñanza le deja la promesa que hizo Jefté al Señor?

13)  ¿Ha guardado usted algún resentimiento como le sucedió a Jefté con sus hermanos?

14)  ¿Qué batalla está usted librando ahora y cómo está luchando en ella?

15)  ¿Qué juez de Israel combatió a cada uno de esos enemigos: Cusan-risataim, madianitas, amonitas, filisteos?

16)  ¿Cómo puede una iglesia adquirir la fuerza sobrenatural de Dios?

17)  ¿El poder de Sansón residía en sus cabellos o en su consagración al Señor?

18)  ¿Qué grandes hazañas le gustaría a usted protagonizar?

19)  ¿Por qué el Señor no abandonó a Sansón, a pesar de que había pecado?

20)  ¿Se considera un/a guerrero/a espiritual?

21)  ¿Le ha utilizado el Señor para liberar personas de algún tipo de opresión?

 

 

BIBLIOLINKOGRAFÍA.

·         Reina, Casiodoro de (1960). “La Santa Biblia” Estados Unidos: Broadman & Holman Publishers.

·         MacArthur, John. (2011). “Biblia de Estudio MacArthur” Estados Unidos: Thomas Nelson Inc. 

·         (1979). “Dios Habla Hoy, La Biblia Versión Popular” Sociedades Bíblicas Unidas.

·         (1960). “La Santa Biblia” Sociedades Bíblicas Unidas. Recuperado de: http://www.gentle.org/biblia/

·         “Nuevo Testamento, Edición Pastoral” Chile, Ediciones Mundo, 1974.

·         “Diccionario de la Real Academia de la Lengua de España” Disponible en: http://www.rae.es/

·         Concordancia electrónica de la Biblia” Disponible en: http://www.miconcordancia.com/concordancia.php

lunes, febrero 06, 2017

LA CONCEPCIÓN DE JESÚS.



NEUMATOLOGÍA
LECCIÓN 6

© Pastor Iván Tapia Contardo

Lectura bíblica: “Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.” (San Lucas 1:35) 

Idea central: El Espíritu Santo engendró a Jesús, Hijo de Dios. 

Objetivos: a) Reconocer y valorar que la concepción de Jesús Hombre fue obra del Espíritu Santo; b) Conocer cómo el Espíritu Santo vino sobre María; c) Comprender que el Espíritu Santo cubrió a María para encarnar a Jesús; d) Valorar cómo el Espíritu Santo engendró un Ser Santo en la bienaventurada virgen María; y 4) Comprender que el Espíritu Santo procreó al Hijo de Dios. 

Resumen: La concepción de Jesucristo, el Hijo de Dios hecho Hombre, fue obra del Espíritu Santo que vino sobre la bienaventurada virgen María. Este Santo Ser no tuvo pecado, aunque vino en semejanza de carne de pecado, pues no recibió la simiente de Adán sino la simiente de Divina por medio del Espíritu que lo engendró en María.
 

E
n el mes sexto de calendario hebreo, es decir en el mes de “elul”, fin de la estación seca y de la vendimia, equivalente a nuestros meses de agosto y septiembre, el ángel Gabriel anunció a María, mujer soltera que vivía en Galilea, que ella sería madre de una criatura, a la cual pondría por nombre Jesús, es decir “Jehová es salvación”. La joven se asustó y extrañó, pues era virgen y no había tenido relaciones con hombre alguno. Gabriel le habló acerca de su futuro hijo, cuan importante sería, “Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; / y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.” (San Lucas 1:32,33) Entonces María preguntó: “... ¿Cómo será esto? pues no conozco varón.” (San Lucas 1:34)

La Biblia habla de varias mujeres estériles que pudieron concebir hijos, pero siempre con la participación de un varón. María es el único caso bíblico de una mujer virgen que concibe un hijo sin intervención humana. Distintos son los nacimientos de Adán y de Eva en que el primer hombre fue creado directamente por la mano de Dios y la mujer por lo que hoy podríamos llamar “clonación”, o sea a partir de una células extraídas a un humano. 

Ejemplos bíblicos de mujeres estériles que luego concibieron, son: Sara (madre de Isaac), Rebeca (madre de Jacob), Raquel (madre de José), la mujer de Manoa (madre de Sansón), Ana (madre de Samuel), la sunamita (cuyo hijo murió), y Elizabet (madre de Juan el Bautista) 

El caso de María, la madre de Jesús, es diferente. Era virgen, es decir soltera, que aún no había tenido relaciones sexuales, y estando desposada con José, fue fecundada por el Espíritu Santo. La concepción de Jesucristo habría sido imposible sin la participación del Espíritu Santo.  

Cuando María preguntó al ángel Gabriel “¿Cómo será esto? pues no conozco varón”; el ángel dio una completa respuesta sobre la concepción de Jesús. 

¿Qué rol jugó el Espíritu Santo en la concepción de Jesús? 

  1. El Espíritu Santo vino sobre María.
“El Espíritu Santo vendrá sobre ti” 

Según la Biología humana, la fertilización y concepción de un bebé se produce cuando un solo espermatozoide penetra en el óvulo y da lugar al embrión. La célula reproductora femenina, el óvulo, tarda menos de 24 horas en llegar a la trompa de Falopio, lugar donde tiene lugar la fecundación. Sólo un espermatozoide logra recorrer los 18 centímetros que separan la vagina de la trompa de Falopio y atravesar con su cabeza la pared del óvulo. Cuando espermatozoide y óvulo se encuentran en la trompa de Falopio, recién se produce la fertilización y se produce una nueva célula que contiene todos los caracteres del futuro bebé, desde el color de pelo y ojos, hasta la predisposición para ciertas enfermedades. Esta nueva célula se denomina “embrión”:  

“13 Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. / 14 Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien. / 15 No fue encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fui formado, Y entretejido en lo más profundo de la tierra. / 16 Mi embrión vieron tus ojos,

Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas.” (Salmo 139:13-16) 

Posteriormente el embrión comienza a dividirse en muchas células, por tanto a crecer y migra por la trompa de Falopio hacia el útero, donde permanecerá por un período aproximado de nueve meses hasta producirse el parto. 

En el caso de Jesús no hubo intervención de células masculinas sino que el Espíritu Santo produjo en María la fertilización de un óvulo, dando origen al Santo Ser. Jesús, como todo ser humano, también fue embrión, siguiendo todo el proceso de desarrollo normal. La acción fue de Dios, quien intervino por medio de la Tercera Persona de la Trinidad.  

La frase “El Espíritu Santo vendrá sobre ti” tiene para nosotros una repercusión muy importante. Cuando conocimos a Jesucristo y nacimos a la nueva vida, para que se produjese esa nueva criatura, fue necesario que el Espíritu de Dios viniera sobre nosotros, así como lo hizo sobre la bienaventurada virgen María. 

  1.  El Espíritu Santo cubrió a María.
“y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra” 

María estaba “desposada” con José. Entre los judíos se consideraba tan firme el desposorio como el matrimonio y no podía ser disuelto, salvo con el divorcio. Tan serio era el desposorio, que había algunas leyes en cuanto a la mujer desposada:  

“8 Si no agradare a su señor, por lo cual no la tomó por esposa, se le permitirá que se rescate, y no la podrá vender a pueblo extraño cuando la desechare.  / 9 Mas si la hubiere desposado con su hijo, hará con ella según la costumbre de las hijas.” (Éxodo 21:8, 9) 

“¿Y quién se ha desposado con mujer, y no la ha tomado? Vaya, y vuélvase a su casa, no sea que muera en la batalla, y algún otro la tome.” (Deuteronomio 20:7) 

“Te desposarás con mujer, y otro varón dormirá con ella; edificarás casa, y no habitarás en ella; plantarás viña, y no la disfrutarás.” (Deuteronomio 28:30) 

“23 Si hubiere una muchacha virgen desposada con alguno, y alguno la hallare en la ciudad, y se acostare con ella; / 24 entonces los sacaréis a ambos a la puerta de la ciudad, y los apedrearéis, y morirán; la joven porque no dio voces en la ciudad, y el hombre porque humilló a la mujer de su prójimo; así quitarás el mal de en medio de ti. / 25 Mas si un hombre hallare en el campo a la joven desposada, y la forzare aquel hombre, acostándose con ella, morirá solamente el hombre que se acostó con ella; / 26 mas a la joven no le harás nada; no hay en ella culpa de muerte; pues como cuando alguno se levanta contra su prójimo y le quita la vida, así es en este caso. / 27 Porque él la halló en el campo; dio voces la joven desposada, y no hubo quien la librase. / 28 Cuando algún hombre hallare a una joven virgen que no fuere desposada, y la tomare y se acostare con ella, y fueren descubiertos; / 29 entonces el hombre que se acostó con ella dará al padre de la joven cincuenta piezas de plata, y ella será su mujer, por cuanto la humilló; no la podrá despedir en todos sus días.” (Deuteronomio 22:23-29) 

El desposorio era un contrato que se hacía ante testigos, entre el padre de la desposada y los hermanos de la “esposa” y el “esposo”. No se trataba solamente la unión de los cónyuges sino también los regalos que se harían a los hermanos y la cantidad de dinero que se debería pagar al padre de la esposa. Los desposorios se celebraban mucho antes de las bodas, antes de seis meses o un año. A partir de los desposorios se consideraba ajustado el matrimonio, recibiendo ambos el título de “esposos”, aunque aún no cohabitaran. Ya que las mujeres eran adquiridas a precio de dinero y costosos regalos, tendía a vérselas de parte el varón como una propiedad. 

José, el “esposo” de María, al enterarse de su embarazo, consideró repudiarla en privado, pero un ángel del Señor le dijo: “20 Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. / 21 Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.” (San Mateo 1:20,21) 

Fue el poder de Dios que vino a esta sencilla mujer de Judá. El enorme poder de Dios la cubrió y fecundó en ella esta vida sobrenatural. Jesucristo ya era Dios, pero ahora nacía como Hombre. El reconocimiento de esta doble naturaleza de Jesucristo fue establecido definitivamente en el concilio de Calcedonia el año 451 DC, siglo V. el Hijo se humilló a Sí mismo, haciéndose hombre. Jesús compartió con la raza humana todas las sensaciones de cualquier mortal: la alegría, la tristeza, el llanto, el hambre, la sed, el dolor, la angustia, etc. Fue un verdadero Hombre: “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.”  (Hebreos 4:15)

En igual medida, Jesucristo siguió siendo Dios, como lo declara la Escritura:  

“Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.” (San Mateo 3:17) 

“Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd.” (San Mateo 17:5) 

“Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.” (San Juan 6:44) 

“Yo y el Padre uno somos.” (San Juan 10:30) 

“Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” (San Juan 14:6 

El poder del Dios Altísimo cubrió con Su sombra a María y ella fue fecundada. En países del medio oriente, donde las temperaturas son altas y suele haber gran sequedad, la sombra de un árbol es muy apreciada; sentarse o recostarse bajo la sombra de una higuera u olivo, refresca y es propicia para la meditación. Que Dios cubriera con Su sombra a María significaba que ella se ponía bajo la cobertura de Él.  

Cuando los degenerados hombres de Sodoma, la ciudad donde vivía Lot, le dijeron a éste con intención sexual “... ¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos” (Génesis 19:5); el sobrino de Abraham les respondió: “7...Os ruego, hermanos míos, que no hagáis tal maldad.  / 8 He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las sacaré fuera, y haced de ellas como bien os pareciere; solamente que a estos varones no hagáis nada, pues que vinieron a la sombra de mi tejado.” (Génesis 19:7,8) Estar a la sombra de alguien es estar protegido.

Desde el momento de la concepción de Jesús en el vientre de María, ambos estarían protegidos por el Señor, a la sombra de Jehová pues “El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente.” (Salmo 91:1 

  1. El Espíritu Santo engendró un Ser Santo.
“por lo cual también el Santo Ser que nacerá” 

Este “por lo cual” significa “por lo tanto”. Ya que es el Espíritu Santo de Dios que vendrá sobre la virgen y será el poder de Dios quien la cubra, entonces se concluye que el hijo que ha de nacer será “Santo”. Jesús bebé, niño y adulto, es un Ser Santo, sin pecado. Jesús nace sin pecado pues no es de padre humano sino Divino.  

En una relación sexual, cuando una mujer queda embarazada, quien transmite la “simiente de pecado” al nuevo ser es el hombre y no la mujer. De lo contrario, Jesús habría nacido pecador. Hijos e hijas adquieren la simiente de pecado por transmisión del padre. El pecado de Adán es transmitido por el espermatozoide. Todos los seres humanos nacemos con la simiente de pecado: “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.” (Romanos 5:12) 

Ya que los humanos nacen con la simiente de pecado, están muertos espiritualmente, separados de Dios. Por eso Jesús les trata así: “... Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios.” (San Lucas 9:60) 

El hijo de María es un segundo Adán, que vino para deshacer la obra del diablo y dar nueva vida a los que crean en Él: “21 Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. / 22 Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.” (1 Corintios 15:21,22) 

La encarnación de Dios, o sea Dios hecho carne humana, fue un acto milagroso de la Divinidad en que el Espíritu Santo concibió el ser de Jesucristo en el útero de María. De tal modo no se transmitió el pecado a Jesús porque María fue fecundada con simiente incorruptible.  

La palabra “simiente” tiene dos acepciones en nuestro idioma Castellano: semilla y semen. Cuando la Biblia habla de la simiente se refiere al elemento masculino que produce la vida humana, no al femenino; o sea que simiente se refiere al semen que contiene espermatozoides y plasma seminal, y que transmite la vida biológica del ser humano.  

José, el esposo de María, estaba muy preocupado por el repentino embarazo de María; pero el ángel que vio en el sueño de la noche lo tranquilizó: “Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es.” (San Mateo 1:20) La palabra “engendrado”, en griego “gennáo”, significa procrear, multiplicar una especie, dar vida. Crear es tener hijos, engendrar; pro es un prefijo latino que significa movimiento hacia adelante, poner a la vista o estar a favor de. Por lo tanto “procrear” es una acción para tener hijos. María por sí misma no podía tener un hijo; debía participar activamente un elemento procreador que podría ser un hombre o Dios. En su caso fue el Espíritu Santo quien procreó o engendró el Hijo en ella. 

  1. El Espíritu Santo procreó al Hijo de Dios.
“será llamado Hijo de Dios”  

Jesucristo sería llamado “Hijo de Dios” por el hecho de haber sido procreado por Dios. Era Dios hecho Hombre, Dios humanado, la Segunda Persona de la Trinidad que se manifestaba en carne por primera vez. El Antiguo Testamento no se refiere al Hijo de Dios con esas palabras; recién en el Nuevo Testamento se habla con toda claridad del Hijo de Dios en 45 versículos. Podemos encontrar algunos textos veterotestamentarios refiriéndose al Hijo de Dios: 

7 Yo publicaré el decreto; Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy. / 8 Pídeme, y te daré por herencia las naciones, Y como posesión tuya los confines de la tierra. / 9 Los quebrantarás con vara de hierro; Como vasija de alfarero los desmenuzarás.” (Salmos 2:7-9) 

4 ¿Quién subió al cielo, y descendió? ¿Quién encerró los vientos en sus puños? ¿Quién ató las aguas en un paño? ¿Quién afirmó todos los términos de la tierra? ¿Cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si sabes?” (Proverbios 30:4) 

14 Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.” (Isaías 7:14) 

6 Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. / 7 Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.” (Isaías 9:6) 

12 Honrad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino; Pues se inflama de pronto su ira. Bienaventurados todos los que en él confían.” (Salmos 2:12) 

En el Nuevo Testamento son numerosos los testimonios de Jesucristo como Hijo de Dios: 

Dios mismo se refiere a Jesús como Su Hijo: Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.”  (San Mateo 3:17).  

Satanás lo enfrenta como Hijo de Dios: “3 Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. /.../ 6 y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y, En sus manos te sostendrán, Para que no tropieces con tu pie en piedra.” (San Mateo 4:3,6).  

Los demonios también lo reconocen: Y clamaron diciendo: ¿Qué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo?” (San Mateo 8:29).  

Los discípulos: 33 Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios.” (San Mateo 14:33).  

Pedro lo identifica como el Hijo del Dios viviente: 15 El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? / 16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. / 17 Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.” (San Mateo 16:15-17).  

Jesucristo reconoce serlo: 63 Mas Jesús callaba. Entonces el sumo sacerdote le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, el Hijo de Dios. / 64 Jesús le dijo: Tú lo has dicho; y además os digo, que desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo.” (San Mateo 26:63,64); 13 Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo.” (San Juan 3:13); 18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.” (San Juan 3:18) 

Las palabras de Gabriel sobre el futuro Jesús son plenamente confirmadas por el Evangelio y las cartas de los Apóstoles. Jesucristo, el Santo Ser engendrado por el Espíritu Santo en María, es el Hijo de Dios. 

CONCLUSIÓN.
La concepción de Jesús Hombre fue obra del Espíritu Santo: 1) El Espíritu Santo vino sobre María; 2) El Espíritu Santo cubrió a María; 3) El Espíritu Santo engendró un Ser Santo; y 4) El Espíritu Santo procreó al Hijo de Dios.

 

PARA TRABAJAR EN EL CENÁCULO:

1)      ¿Cómo siente usted la presencia del Espíritu Santo?

2)      ¿Qué participación tuvo el Espíritu Santo en su conversión a Jesucristo?

3)      ¿Le ha entregado sus hijos al Espíritu Santo?

4)      ¿Cómo podemos dejar de ser “estériles” en la fe?

5)      ¿Qué importancia tiene la concepción virginal de María para nuestra fe?

6)      ¿Por qué Jesús nació sin pecado?

7)      ¿Debe la Iglesia predicar y educar sobre la sexualidad?

8)      ¿Qué base bíblica daría usted a la prohibición del aborto?

9)      ¿En qué único aspecto la “encarnación” del Hijo de Dios fue distinta a todo ser humano?

10)  ¿Qué similitud hay entre el nacimiento de Jesús y nuestro “nuevo nacimiento”?

11)  ¿Es equiparable el “noviazgo” actual a los “desposorios” hebreos?

12)  ¿Qué consecuencias negativas en el trato hacia la mujer tenían los desposorios?

13)  ¿Existía Jesucristo antes de nacer como hombre?

14)  ¿Qué importancia tiene para los cristianos el concilio de Calcedonia del año 451 DC.?

15)  ¿Podría nombrar algunas emociones que vivió Jesús como hombre?

16)  ¿Dejó Jesucristo de ser Dios al nacer como humano?

17)  ¿Qué significa bíblicamente “estar a la sombra” de alguien?

18)  ¿Por qué Jesús no heredó el pecado de Adán, si era hijo de mujer?

19)  ¿Todos los seres humanos nacen con la simiente de pecado o sólo algunos?

20)  ¿Qué significa estar muerto espiritualmente?

21)  ¿Cuál fue el rol de la bienaventurada virgen María en la concepción de Jesús?

22)  ¿Qué Jesucristo sea el Hijo de Dios, significa que es menor que Dios?

 

 

BIBLIOLINKOGRAFÍA.

·         Reina, Casiodoro de (1960). “La Santa Biblia” Estados Unidos: Broadman & Holman Publishers.

·         MacArthur, John. (2011). “Biblia de Estudio MacArthur” Estados Unidos: Thomas Nelson Inc. 

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·         Rizo Martínes, José L. “Diccionario Bíblico” Recuperado de: http://es.scribd.com/doc/50636670/Diccionario-Biblico-Jose-L-Rizo-Martinez#scribd

·         (1966, 1970, 1979, 1983, 1996) Dios habla hoy” ®, © Sociedades Bíblicas Unidas, Disponible en: https://www.biblegateway.com/versions/Dios-Habla-Hoy-DHH-Biblia/

·         Apuntes de clases de Neumatología del profesor Rvdo. David King, Seminario Teológico De La Gracia, Chile, noviembre de 2008.

·         https://www.iglesiaevangelicaelalfarero.com/curiosidades/los-desposorios-y-las-bodas-entre-los-jud%C3%ADos/

·         http://www.conmishijos.com/embarazo/quedar-embarazada/la-fertilizacion-y-la-concepcion-de-un-bebe-asi-se-produce/

·         http://www.nak.org/es/catecismo/3-el-trino-dios/34-dios-el-hijo/343-jesucristo-verdadero-hombre-y-verdadero-dios/

·         http://www.miapic.com/nacio-jesus-con-la-simiente-de-pecado

·         http://www.pdvida.com/2013/06/el-hijo-de-dios-en-el-antiguo-testamento/