lunes, febrero 06, 2017

LA CONCEPCIÓN DE JESÚS.



NEUMATOLOGÍA
LECCIÓN 6

© Pastor Iván Tapia Contardo

Lectura bíblica: “Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.” (San Lucas 1:35) 

Idea central: El Espíritu Santo engendró a Jesús, Hijo de Dios. 

Objetivos: a) Reconocer y valorar que la concepción de Jesús Hombre fue obra del Espíritu Santo; b) Conocer cómo el Espíritu Santo vino sobre María; c) Comprender que el Espíritu Santo cubrió a María para encarnar a Jesús; d) Valorar cómo el Espíritu Santo engendró un Ser Santo en la bienaventurada virgen María; y 4) Comprender que el Espíritu Santo procreó al Hijo de Dios. 

Resumen: La concepción de Jesucristo, el Hijo de Dios hecho Hombre, fue obra del Espíritu Santo que vino sobre la bienaventurada virgen María. Este Santo Ser no tuvo pecado, aunque vino en semejanza de carne de pecado, pues no recibió la simiente de Adán sino la simiente de Divina por medio del Espíritu que lo engendró en María.
 

E
n el mes sexto de calendario hebreo, es decir en el mes de “elul”, fin de la estación seca y de la vendimia, equivalente a nuestros meses de agosto y septiembre, el ángel Gabriel anunció a María, mujer soltera que vivía en Galilea, que ella sería madre de una criatura, a la cual pondría por nombre Jesús, es decir “Jehová es salvación”. La joven se asustó y extrañó, pues era virgen y no había tenido relaciones con hombre alguno. Gabriel le habló acerca de su futuro hijo, cuan importante sería, “Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; / y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.” (San Lucas 1:32,33) Entonces María preguntó: “... ¿Cómo será esto? pues no conozco varón.” (San Lucas 1:34)

La Biblia habla de varias mujeres estériles que pudieron concebir hijos, pero siempre con la participación de un varón. María es el único caso bíblico de una mujer virgen que concibe un hijo sin intervención humana. Distintos son los nacimientos de Adán y de Eva en que el primer hombre fue creado directamente por la mano de Dios y la mujer por lo que hoy podríamos llamar “clonación”, o sea a partir de una células extraídas a un humano. 

Ejemplos bíblicos de mujeres estériles que luego concibieron, son: Sara (madre de Isaac), Rebeca (madre de Jacob), Raquel (madre de José), la mujer de Manoa (madre de Sansón), Ana (madre de Samuel), la sunamita (cuyo hijo murió), y Elizabet (madre de Juan el Bautista) 

El caso de María, la madre de Jesús, es diferente. Era virgen, es decir soltera, que aún no había tenido relaciones sexuales, y estando desposada con José, fue fecundada por el Espíritu Santo. La concepción de Jesucristo habría sido imposible sin la participación del Espíritu Santo.  

Cuando María preguntó al ángel Gabriel “¿Cómo será esto? pues no conozco varón”; el ángel dio una completa respuesta sobre la concepción de Jesús. 

¿Qué rol jugó el Espíritu Santo en la concepción de Jesús? 

  1. El Espíritu Santo vino sobre María.
“El Espíritu Santo vendrá sobre ti” 

Según la Biología humana, la fertilización y concepción de un bebé se produce cuando un solo espermatozoide penetra en el óvulo y da lugar al embrión. La célula reproductora femenina, el óvulo, tarda menos de 24 horas en llegar a la trompa de Falopio, lugar donde tiene lugar la fecundación. Sólo un espermatozoide logra recorrer los 18 centímetros que separan la vagina de la trompa de Falopio y atravesar con su cabeza la pared del óvulo. Cuando espermatozoide y óvulo se encuentran en la trompa de Falopio, recién se produce la fertilización y se produce una nueva célula que contiene todos los caracteres del futuro bebé, desde el color de pelo y ojos, hasta la predisposición para ciertas enfermedades. Esta nueva célula se denomina “embrión”:  

“13 Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. / 14 Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien. / 15 No fue encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fui formado, Y entretejido en lo más profundo de la tierra. / 16 Mi embrión vieron tus ojos,

Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas.” (Salmo 139:13-16) 

Posteriormente el embrión comienza a dividirse en muchas células, por tanto a crecer y migra por la trompa de Falopio hacia el útero, donde permanecerá por un período aproximado de nueve meses hasta producirse el parto. 

En el caso de Jesús no hubo intervención de células masculinas sino que el Espíritu Santo produjo en María la fertilización de un óvulo, dando origen al Santo Ser. Jesús, como todo ser humano, también fue embrión, siguiendo todo el proceso de desarrollo normal. La acción fue de Dios, quien intervino por medio de la Tercera Persona de la Trinidad.  

La frase “El Espíritu Santo vendrá sobre ti” tiene para nosotros una repercusión muy importante. Cuando conocimos a Jesucristo y nacimos a la nueva vida, para que se produjese esa nueva criatura, fue necesario que el Espíritu de Dios viniera sobre nosotros, así como lo hizo sobre la bienaventurada virgen María. 

  1.  El Espíritu Santo cubrió a María.
“y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra” 

María estaba “desposada” con José. Entre los judíos se consideraba tan firme el desposorio como el matrimonio y no podía ser disuelto, salvo con el divorcio. Tan serio era el desposorio, que había algunas leyes en cuanto a la mujer desposada:  

“8 Si no agradare a su señor, por lo cual no la tomó por esposa, se le permitirá que se rescate, y no la podrá vender a pueblo extraño cuando la desechare.  / 9 Mas si la hubiere desposado con su hijo, hará con ella según la costumbre de las hijas.” (Éxodo 21:8, 9) 

“¿Y quién se ha desposado con mujer, y no la ha tomado? Vaya, y vuélvase a su casa, no sea que muera en la batalla, y algún otro la tome.” (Deuteronomio 20:7) 

“Te desposarás con mujer, y otro varón dormirá con ella; edificarás casa, y no habitarás en ella; plantarás viña, y no la disfrutarás.” (Deuteronomio 28:30) 

“23 Si hubiere una muchacha virgen desposada con alguno, y alguno la hallare en la ciudad, y se acostare con ella; / 24 entonces los sacaréis a ambos a la puerta de la ciudad, y los apedrearéis, y morirán; la joven porque no dio voces en la ciudad, y el hombre porque humilló a la mujer de su prójimo; así quitarás el mal de en medio de ti. / 25 Mas si un hombre hallare en el campo a la joven desposada, y la forzare aquel hombre, acostándose con ella, morirá solamente el hombre que se acostó con ella; / 26 mas a la joven no le harás nada; no hay en ella culpa de muerte; pues como cuando alguno se levanta contra su prójimo y le quita la vida, así es en este caso. / 27 Porque él la halló en el campo; dio voces la joven desposada, y no hubo quien la librase. / 28 Cuando algún hombre hallare a una joven virgen que no fuere desposada, y la tomare y se acostare con ella, y fueren descubiertos; / 29 entonces el hombre que se acostó con ella dará al padre de la joven cincuenta piezas de plata, y ella será su mujer, por cuanto la humilló; no la podrá despedir en todos sus días.” (Deuteronomio 22:23-29) 

El desposorio era un contrato que se hacía ante testigos, entre el padre de la desposada y los hermanos de la “esposa” y el “esposo”. No se trataba solamente la unión de los cónyuges sino también los regalos que se harían a los hermanos y la cantidad de dinero que se debería pagar al padre de la esposa. Los desposorios se celebraban mucho antes de las bodas, antes de seis meses o un año. A partir de los desposorios se consideraba ajustado el matrimonio, recibiendo ambos el título de “esposos”, aunque aún no cohabitaran. Ya que las mujeres eran adquiridas a precio de dinero y costosos regalos, tendía a vérselas de parte el varón como una propiedad. 

José, el “esposo” de María, al enterarse de su embarazo, consideró repudiarla en privado, pero un ángel del Señor le dijo: “20 Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. / 21 Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.” (San Mateo 1:20,21) 

Fue el poder de Dios que vino a esta sencilla mujer de Judá. El enorme poder de Dios la cubrió y fecundó en ella esta vida sobrenatural. Jesucristo ya era Dios, pero ahora nacía como Hombre. El reconocimiento de esta doble naturaleza de Jesucristo fue establecido definitivamente en el concilio de Calcedonia el año 451 DC, siglo V. el Hijo se humilló a Sí mismo, haciéndose hombre. Jesús compartió con la raza humana todas las sensaciones de cualquier mortal: la alegría, la tristeza, el llanto, el hambre, la sed, el dolor, la angustia, etc. Fue un verdadero Hombre: “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.”  (Hebreos 4:15)

En igual medida, Jesucristo siguió siendo Dios, como lo declara la Escritura:  

“Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.” (San Mateo 3:17) 

“Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd.” (San Mateo 17:5) 

“Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.” (San Juan 6:44) 

“Yo y el Padre uno somos.” (San Juan 10:30) 

“Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” (San Juan 14:6 

El poder del Dios Altísimo cubrió con Su sombra a María y ella fue fecundada. En países del medio oriente, donde las temperaturas son altas y suele haber gran sequedad, la sombra de un árbol es muy apreciada; sentarse o recostarse bajo la sombra de una higuera u olivo, refresca y es propicia para la meditación. Que Dios cubriera con Su sombra a María significaba que ella se ponía bajo la cobertura de Él.  

Cuando los degenerados hombres de Sodoma, la ciudad donde vivía Lot, le dijeron a éste con intención sexual “... ¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos” (Génesis 19:5); el sobrino de Abraham les respondió: “7...Os ruego, hermanos míos, que no hagáis tal maldad.  / 8 He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las sacaré fuera, y haced de ellas como bien os pareciere; solamente que a estos varones no hagáis nada, pues que vinieron a la sombra de mi tejado.” (Génesis 19:7,8) Estar a la sombra de alguien es estar protegido.

Desde el momento de la concepción de Jesús en el vientre de María, ambos estarían protegidos por el Señor, a la sombra de Jehová pues “El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente.” (Salmo 91:1 

  1. El Espíritu Santo engendró un Ser Santo.
“por lo cual también el Santo Ser que nacerá” 

Este “por lo cual” significa “por lo tanto”. Ya que es el Espíritu Santo de Dios que vendrá sobre la virgen y será el poder de Dios quien la cubra, entonces se concluye que el hijo que ha de nacer será “Santo”. Jesús bebé, niño y adulto, es un Ser Santo, sin pecado. Jesús nace sin pecado pues no es de padre humano sino Divino.  

En una relación sexual, cuando una mujer queda embarazada, quien transmite la “simiente de pecado” al nuevo ser es el hombre y no la mujer. De lo contrario, Jesús habría nacido pecador. Hijos e hijas adquieren la simiente de pecado por transmisión del padre. El pecado de Adán es transmitido por el espermatozoide. Todos los seres humanos nacemos con la simiente de pecado: “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.” (Romanos 5:12) 

Ya que los humanos nacen con la simiente de pecado, están muertos espiritualmente, separados de Dios. Por eso Jesús les trata así: “... Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios.” (San Lucas 9:60) 

El hijo de María es un segundo Adán, que vino para deshacer la obra del diablo y dar nueva vida a los que crean en Él: “21 Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. / 22 Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.” (1 Corintios 15:21,22) 

La encarnación de Dios, o sea Dios hecho carne humana, fue un acto milagroso de la Divinidad en que el Espíritu Santo concibió el ser de Jesucristo en el útero de María. De tal modo no se transmitió el pecado a Jesús porque María fue fecundada con simiente incorruptible.  

La palabra “simiente” tiene dos acepciones en nuestro idioma Castellano: semilla y semen. Cuando la Biblia habla de la simiente se refiere al elemento masculino que produce la vida humana, no al femenino; o sea que simiente se refiere al semen que contiene espermatozoides y plasma seminal, y que transmite la vida biológica del ser humano.  

José, el esposo de María, estaba muy preocupado por el repentino embarazo de María; pero el ángel que vio en el sueño de la noche lo tranquilizó: “Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es.” (San Mateo 1:20) La palabra “engendrado”, en griego “gennáo”, significa procrear, multiplicar una especie, dar vida. Crear es tener hijos, engendrar; pro es un prefijo latino que significa movimiento hacia adelante, poner a la vista o estar a favor de. Por lo tanto “procrear” es una acción para tener hijos. María por sí misma no podía tener un hijo; debía participar activamente un elemento procreador que podría ser un hombre o Dios. En su caso fue el Espíritu Santo quien procreó o engendró el Hijo en ella. 

  1. El Espíritu Santo procreó al Hijo de Dios.
“será llamado Hijo de Dios”  

Jesucristo sería llamado “Hijo de Dios” por el hecho de haber sido procreado por Dios. Era Dios hecho Hombre, Dios humanado, la Segunda Persona de la Trinidad que se manifestaba en carne por primera vez. El Antiguo Testamento no se refiere al Hijo de Dios con esas palabras; recién en el Nuevo Testamento se habla con toda claridad del Hijo de Dios en 45 versículos. Podemos encontrar algunos textos veterotestamentarios refiriéndose al Hijo de Dios: 

7 Yo publicaré el decreto; Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy. / 8 Pídeme, y te daré por herencia las naciones, Y como posesión tuya los confines de la tierra. / 9 Los quebrantarás con vara de hierro; Como vasija de alfarero los desmenuzarás.” (Salmos 2:7-9) 

4 ¿Quién subió al cielo, y descendió? ¿Quién encerró los vientos en sus puños? ¿Quién ató las aguas en un paño? ¿Quién afirmó todos los términos de la tierra? ¿Cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si sabes?” (Proverbios 30:4) 

14 Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.” (Isaías 7:14) 

6 Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. / 7 Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.” (Isaías 9:6) 

12 Honrad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino; Pues se inflama de pronto su ira. Bienaventurados todos los que en él confían.” (Salmos 2:12) 

En el Nuevo Testamento son numerosos los testimonios de Jesucristo como Hijo de Dios: 

Dios mismo se refiere a Jesús como Su Hijo: Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.”  (San Mateo 3:17).  

Satanás lo enfrenta como Hijo de Dios: “3 Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. /.../ 6 y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y, En sus manos te sostendrán, Para que no tropieces con tu pie en piedra.” (San Mateo 4:3,6).  

Los demonios también lo reconocen: Y clamaron diciendo: ¿Qué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo?” (San Mateo 8:29).  

Los discípulos: 33 Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios.” (San Mateo 14:33).  

Pedro lo identifica como el Hijo del Dios viviente: 15 El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? / 16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. / 17 Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.” (San Mateo 16:15-17).  

Jesucristo reconoce serlo: 63 Mas Jesús callaba. Entonces el sumo sacerdote le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, el Hijo de Dios. / 64 Jesús le dijo: Tú lo has dicho; y además os digo, que desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo.” (San Mateo 26:63,64); 13 Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo.” (San Juan 3:13); 18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.” (San Juan 3:18) 

Las palabras de Gabriel sobre el futuro Jesús son plenamente confirmadas por el Evangelio y las cartas de los Apóstoles. Jesucristo, el Santo Ser engendrado por el Espíritu Santo en María, es el Hijo de Dios. 

CONCLUSIÓN.
La concepción de Jesús Hombre fue obra del Espíritu Santo: 1) El Espíritu Santo vino sobre María; 2) El Espíritu Santo cubrió a María; 3) El Espíritu Santo engendró un Ser Santo; y 4) El Espíritu Santo procreó al Hijo de Dios.

 

PARA TRABAJAR EN EL CENÁCULO:

1)      ¿Cómo siente usted la presencia del Espíritu Santo?

2)      ¿Qué participación tuvo el Espíritu Santo en su conversión a Jesucristo?

3)      ¿Le ha entregado sus hijos al Espíritu Santo?

4)      ¿Cómo podemos dejar de ser “estériles” en la fe?

5)      ¿Qué importancia tiene la concepción virginal de María para nuestra fe?

6)      ¿Por qué Jesús nació sin pecado?

7)      ¿Debe la Iglesia predicar y educar sobre la sexualidad?

8)      ¿Qué base bíblica daría usted a la prohibición del aborto?

9)      ¿En qué único aspecto la “encarnación” del Hijo de Dios fue distinta a todo ser humano?

10)  ¿Qué similitud hay entre el nacimiento de Jesús y nuestro “nuevo nacimiento”?

11)  ¿Es equiparable el “noviazgo” actual a los “desposorios” hebreos?

12)  ¿Qué consecuencias negativas en el trato hacia la mujer tenían los desposorios?

13)  ¿Existía Jesucristo antes de nacer como hombre?

14)  ¿Qué importancia tiene para los cristianos el concilio de Calcedonia del año 451 DC.?

15)  ¿Podría nombrar algunas emociones que vivió Jesús como hombre?

16)  ¿Dejó Jesucristo de ser Dios al nacer como humano?

17)  ¿Qué significa bíblicamente “estar a la sombra” de alguien?

18)  ¿Por qué Jesús no heredó el pecado de Adán, si era hijo de mujer?

19)  ¿Todos los seres humanos nacen con la simiente de pecado o sólo algunos?

20)  ¿Qué significa estar muerto espiritualmente?

21)  ¿Cuál fue el rol de la bienaventurada virgen María en la concepción de Jesús?

22)  ¿Qué Jesucristo sea el Hijo de Dios, significa que es menor que Dios?

 

 

BIBLIOLINKOGRAFÍA.

·         Reina, Casiodoro de (1960). “La Santa Biblia” Estados Unidos: Broadman & Holman Publishers.

·         MacArthur, John. (2011). “Biblia de Estudio MacArthur” Estados Unidos: Thomas Nelson Inc. 

·         (1979). “Dios Habla Hoy, La Biblia Versión Popular” Sociedades Bíblicas Unidas.

·         (1960). “La Santa Biblia” Sociedades Bíblicas Unidas. Recuperado de: http://www.gentle.org/biblia/

·         “Nuevo Testamento, Edición Pastoral” Chile, Ediciones Mundo, 1974.

·         “Diccionario de la Real Academia de la Lengua de España” Disponible en: http://www.rae.es/

·         Concordancia electrónica de la Biblia” Disponible en: http://www.miconcordancia.com/concordancia.php

·         Rizo Martínes, José L. “Diccionario Bíblico” Recuperado de: http://es.scribd.com/doc/50636670/Diccionario-Biblico-Jose-L-Rizo-Martinez#scribd

·         (1966, 1970, 1979, 1983, 1996) Dios habla hoy” ®, © Sociedades Bíblicas Unidas, Disponible en: https://www.biblegateway.com/versions/Dios-Habla-Hoy-DHH-Biblia/

·         Apuntes de clases de Neumatología del profesor Rvdo. David King, Seminario Teológico De La Gracia, Chile, noviembre de 2008.

·         https://www.iglesiaevangelicaelalfarero.com/curiosidades/los-desposorios-y-las-bodas-entre-los-jud%C3%ADos/

·         http://www.conmishijos.com/embarazo/quedar-embarazada/la-fertilizacion-y-la-concepcion-de-un-bebe-asi-se-produce/

·         http://www.nak.org/es/catecismo/3-el-trino-dios/34-dios-el-hijo/343-jesucristo-verdadero-hombre-y-verdadero-dios/

·         http://www.miapic.com/nacio-jesus-con-la-simiente-de-pecado

·         http://www.pdvida.com/2013/06/el-hijo-de-dios-en-el-antiguo-testamento/

domingo, enero 15, 2017

LA RESURRECCIÓN DE LOS SANTOS.

NEUMATOLOGÍA
LECCIÓN 5
 
© Pastor Iván Tapia Contardo 

Lectura bíblica: Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.” (Romanos 8:11) 

Idea central: El poder del Espíritu Santo resucitará a los cristianos. 

Objetivos: a) Comprender la resurrección de los creyentes como una realidad; b) Conocer los antecedentes veterotestamentarios  y neo testamentarios de la resurrección; c) Comprender y prepararse para la resurrección en el tiempo futuro; d) Comprender como operará la resurrección en los creyentes; e) Esperar con fe y esperanza la redención del cuerpo; f) Comprender que el Espíritu Santo que vive en el cristiano operará su resurrección. 

Resumen: Otra acción propia del Espíritu Santo será la resurrección de los cristianos difuntos. Tanto en el Antiguo como Nuevo Testamento suceden resurrecciones de personas por acción divina. Cuando Jesús regrese serán resucitadas muchas personas para ser transformadas a la imagen de Jesús, con un cuerpo glorificado. Entonces la adopción será completa, en cuerpo, alma y espíritu.
 

L
a doctrina de la resurrección de los cristianos es notable por su plenitud y espiritualidad. No es como las concepciones filosóficas ajenas a la Revelación. Los griegos, por ejemplo, creían que el alma existe antes del nacimiento y es preexistente al cuerpo, como también inmortal para vivir eternamente independiente del cuerpo. Aún hay teologías que sustentan este pensamiento. Algunos sistemas filosóficos y religiosos que desprecian la materia, creen que la salvación consiste en la liberación definitiva del cuerpo. Los maniqueos, herejes de los primeros siglos DC., establecían un antagonismo total entre cuerpo y espíritu. El cuerpo material representaba para ellos al mal y el alma quedaba degradada por su unión con el cuerpo. En cambio las Escrituras enseñan que tanto el cuerpo como el alma y el espíritu fueron creados por Dios y por tanto son buenos en sí mismos. El cuerpo físico y el cuerpo espiritual están destinados el uno para el otro, y para la inmortalidad. 

Una vez más vemos la importancia del Espíritu Santo en la vida cristiana. Sin Su participación sería imposible nuestra resurrección en el tiempo futuro. El Credo Apostólico señala en su último ítem: “Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Universal, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida perdurable. Amén.” 

En verdad el creyente ya tiene vida de resurrección pues:

a)      Ha pasado de muerte a vida. “24 De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.” (San Juan 5:24) Espiritualmente hemos resucitado desde el momento que entramos al Reino de Dios, llevamos en nosotros la vida zoé, la vida eterna, pues nacimos de nuevo.  

b)      Anda en una vida nueva. “4 Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.” (Romanos 6:4) Caminamos juntamente con Jesucristo, ya que nuestra vieja naturaleza fue sepultada y ahora vivimos una vida nueva, en resurrección. 

c)      Está sentado en los cielos con Cristo Resucitado. “4 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, / 5 aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), / 6 y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús”  (Efesios 2:4-6) 

Pero en el futuro deberá experimentar la completa resurrección, incluida la de su cuerpo. Veamos qué nos dice la Biblia al respecto. 

¿Qué enseña la Escritura sobre la resurrección de los creyentes? 

  1. La resurrección en el Antiguo Testamento.
a)      Resurrección del hijo de la viuda de Sarepta:

Dios Todopoderoso triunfa sobre la muerte: “17 Después de estas cosas aconteció que cayó enfermo el hijo del ama de la casa; y la enfermedad fue tan grave que no quedó en él aliento. / 18 Y ella dijo a Elías: ¿Qué tengo yo contigo, varón de Dios? ¿Has venido a mí para traer a memoria mis iniquidades, y para hacer morir a mi hijo? / 19 El le dijo: Dame acá tu hijo. Entonces él lo tomó de su regazo, y lo llevó al aposento donde él estaba, y lo puso sobre su cama. / 20 Y clamando a Jehová, dijo: Jehová Dios mío, ¿aun a la viuda en cuya casa estoy hospedado has afligido, haciéndole morir su hijo? / 21 Y se tendió sobre el niño tres veces, y clamó a Jehová y dijo: Jehová Dios mío, te ruego que hagas volver el alma de este niño a él. / 22 Y Jehová oyó la voz de Elías, y el alma del niño volvió a él, y revivió.” (1 Reyes 17:17-21) 

b)      Resurrección de un niño de Sunem:

“32 Y venido Eliseo a la casa, he aquí que el niño estaba muerto tendido sobre su cama. / 33 Entrando él entonces, cerró la puerta tras ambos, y oró a Jehová. / 34 Después subió y se tendió sobre el niño, poniendo su boca sobre la boca de él, y sus ojos sobre sus ojos, y sus manos sobre las manos suyas; así se tendió sobre él, y el cuerpo del niño entró en calor. / 35 Volviéndose luego, se paseó por la casa a una y otra parte, y después subió, y se tendió sobre él nuevamente, y el niño estornudó siete veces, y abrió sus ojos. / 36 Entonces llamó él a Giezi, y le dijo: Llama a esta sunamita. Y él la llamó. Y entrando ella, él le dijo: Toma tu hijo. / 37 Y así que ella entró, se echó a sus pies, y se inclinó a tierra; y después tomó a su hijo, y salió.” (2 Reyes 4:32-37) 

c)      Resurrección de un cadáver en la tumba de Eliseo:

“20 Y murió Eliseo, y lo sepultaron. Entrado el año, vinieron bandas armadas de moabitas a la tierra. / 21 Y aconteció que al sepultar unos a un hombre, súbitamente vieron una banda armada, y arrojaron el cadáver en el sepulcro de Eliseo; y cuando llegó a tocar el muerto los huesos de Eliseo, revivió, y se levantó sobre sus pies.” (2 Reyes 13:20,21) 

d)      Arrebatamiento de Enoc y Elías:

En el Antiguo Testamento suceden dos arrebatamientos o raptos que demuestran que los hijos del Señor pueden escapar de la muerte; es el caso del antediluviano Enoc y del profeta Elías, del siglo IX en los tiempos del rey Acab y Jezabel: “Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios.”  (Génesis 5:24); “Y aconteció que yendo ellos y hablando, he aquí un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos; y Elías subió al cielo en un torbellino.” (2 Reyes 2:11) 

En los libros de Job, Salmos, Isaías y Daniel podemos encontrar la idea de la resurrección de los creyentes muertos.  

  1. La resurrección en el Nuevo Testamento.
a)      Una creencia judía:

En el tiempo de Jesús la resurrección era aceptada como un artículo de fe por los judíos. Marta, por ejemplo, sabía que los muertos resucitarán al final de los tiempos: “Marta le dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día postrero.” (San Juan 11:24). Incluso Jesucristo reconoce en el libro de Éxodo una afirmación de la resurrección: “37 Pero en cuanto a que los muertos han de resucitar, aun Moisés lo enseñó en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor, Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob. / 38 Porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos viven.” (San Lucas 20:37-38)

b)      No aceptada por los saduceos:

Sólo la secta saducea no creía en la resurrección y por ello le hicieron a Jesús esta pregunta capciosa, pues ellos no podían entender cómo podrían volver los muertos a la vida: “23 Aquel día vinieron a él los saduceos, que dicen que no hay resurrección, y le preguntaron, / 24 diciendo: Maestro, Moisés dijo: Si alguno muriere sin hijos, su hermano se casará con su mujer, y levantará descendencia a su hermano. / 25 Hubo, pues, entre nosotros siete hermanos; el primero se casó, y murió; y no teniendo descendencia, dejó su mujer a su hermano. / 26 De la misma manera también el segundo, y el tercero, hasta el séptimo. / 27 Y después de todos murió también la mujer. / 28 En la resurrección, pues, ¿de cuál de los siete será ella mujer, ya que todos la tuvieron?” (San Mateo 22:23). Los saduceos hacían una interpretación literal y materialista de las Escrituras, no creyendo en la inmortalidad del alma, ni en ángeles y otras cosas sobrenaturales: “6 Entonces Pablo, notando que una parte era de saduceos y otra de fariseos, alzó la voz en el concilio: Varones hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseo; acerca de la esperanza y de la resurrección de los muertos se me juzga. / 7 Cuando dijo esto, se produjo disensión entre los fariseos y los saduceos, y la asamblea se dividió. / 8 Porque los saduceos dicen que no hay resurrección, ni ángel, ni espíritu; pero los fariseos afirman estas cosas.” (Hechos 23:6-8). 

c)      Una señal de Jesús:

En el Nuevo Testamento, además de la resurrección de Lázaro, el amigo de Jesús, se registran otras resurrecciones, como:

-          Resurrección del hijo de la viuda de Naín: “13 Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores. / 14 Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate. / 15 Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó a hablar. Y lo dio a su madre. / 16 Y todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y: Dios ha visitado a su pueblo.” (San Lucas 7:13-16 

-          Resurrección de la hija de Jairo: “54 Mas él, tomándola de la mano, clamó diciendo: Muchacha, levántate. / 55 Entonces su espíritu volvió, e inmediatamente se levantó; y él mandó que se le diese de comer. / 56 Y sus padres estaban atónitos; pero Jesús les mandó que a nadie dijesen lo que había sucedido.” (San Lucas 8:54,55)  

-          Resurrección de muertos de sus sepulcros: “51 Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron; / 52 y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron; 53 y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos.” (San Mateo 27:52-53 

-          Resurrección de Dorcas: “Entonces, sacando a todos, Pedro se puso de rodillas y oró; y volviéndose al cuerpo, dijo: Tabita, levántate. Y ella abrió los ojos, y al ver a Pedro, se incorporó.” (Hechos 9:40) 

-          Resurrección de Eutico: “9 y un joven llamado Eutico, que estaba sentado en la ventana, rendido de un sueño profundo, por cuanto Pablo disertaba largamente, vencido del sueño cayó del tercer piso abajo, y fue levantado muerto. / 10 Entonces descendió Pablo y se echó sobre él, y abrazándole, dijo: No os alarméis, pues está vivo.” (Hechos 20:9,10) 

d)      Experimentada por Jesucristo:

Todas estas personas, como es natural, volvieron a morir. Su resurrección fue sólo un signo del poderoso amor del Señor. Pero Jesucristo resucitó de una vez y para siempre: “1 El primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las especias aromáticas que habían preparado, y algunas otras mujeres con ellas. / 2 Y hallaron removida la piedra del sepulcro; / 3 y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. / 4 Aconteció que estando ellas perplejas por esto, he aquí se pararon junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes; / 5 y como tuvieron temor, y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? / 6 No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea, / 7 diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día.” (San Lucas 24:1-7) 

  1. La resurrección en el tiempo futuro.

  1. La manera en que operará la resurrección.
a)      Como lo hace en la naturaleza:

En la creación de Dios podemos observar cómo surge la vida a partir de la muerte: “De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto.” (Juan 12:24) 

Dios es capaz de crear diversidad de cuerpos: “35 Pero dirá alguno: ¿Cómo resucitarán los muertos? ¿Con qué cuerpo vendrán? / 36 Necio, lo que tú siembras no se vivifica, si no muere antes. / 37 Y lo que siembras no es el cuerpo que ha de salir, sino el grano desnudo, ya sea de trigo o de otro grano; / 38 pero Dios le da el cuerpo como él quiso, y a cada semilla su propio cuerpo. / 39 No toda carne es la misma carne, sino que una carne es la de los hombres, otra carne la de las bestias, otra la de los peces, y otra la de las aves. / 40 Y hay cuerpos celestiales, y cuerpos terrenales; pero una es la gloria de los celestiales, y otra la de los terrenales. / 41 Una es la gloria del sol, otra la gloria de la luna, y otra la gloria de las estrellas, pues una estrella es diferente de otra en gloria.” (1 Corintios 15:35-41). 

b)      Dará un cuerpo diferente:

El nuevo cuerpo que resulte de la resurrección tendrá unas características diferentes al actual; será: a) incorruptible, b) glorioso, c) lleno de poder, y d) espiritual: “42 Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción. / 43 Se siembra en deshonra, resucitará en gloria; se siembra en debilidad, resucitará en poder. / 44 Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual.” (1 Corintios 15:42-44 

c)      Será un cuerpo semejante al de Cristo resucitado:

Ya no tendremos un cuerpo terrenal sino espiritual: “45 Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante. / 46 Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual. / 47 El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo. / 48 Cual el terrenal, tales también los terrenales; y cual el celestial, tales también los celestiales. / 49 Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial.” (1 Co. 15:45-49).  

Será un cuerpo glorificado: “20 Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; / 21 el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.” (Filipenses 3:20-21 

  1. El tiempo en que ocurrirá la resurrección.
a)      En la segunda venida de Jesucristo:

La resurrección de los cristianos muertos tendrá lugar en la segunda venida de Jesucristo: “20 Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho. / 21 Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. / 22 Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. / 23 Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida.” (1 Corintios 15:20-23) 

b)      En el arrebatamiento o rapto de la Iglesia:

La resurrección sucederá cuando la Iglesia sea arrebatada: “51 He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, / 52 en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. / 53 Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad.” (1 Corintios 15:51-53) 

“13 Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. / 14 Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. / 15 Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. / 16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. / 17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. / 18 Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.” (1 Tesalonicenses 4:13-18) 

  1. Quienes experimentarán la resurrección.
El creyente espera la adopción.

a)      Esperamos la redención del cuerpo:

A pesar de tener vida de resurrección en nosotros, igual la mayoría pasará por la muerte. Todos los creyentes en Cristo esperamos la adopción o resurrección del cuerpo: “23 y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.” (Romanos 8:23) 

b)      Esperamos ser vivificados:

 “22 Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. / 23 Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida.” (1 Corintios 15:22,23) Hay un orden en la resurrección de entre los muertos: primero corresponde que resucite Jesucristo y cuando Él regrese, los “que son de Cristo”. 

c)      Esta resurrección no será para todos:

No todos los difuntos participarán de la resurrección. Por eso se habla de una “resurrección de entre los muertos” y no de una resurrección de los muertos: “si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos.” (Filipenses 3:11) 

CONCLUSIÓN.

La Sagrada Escritura señala la resurrección de los creyentes como una realidad: 1) En el Antiguo Testamento (resurrección del hijo de la viuda de Sarepta, de un niño de Sunem, de un cadáver en la tumba de Eliseo; arrebatamiento de Enoc y Elías); 2) En el Nuevo Testamento, la resurrección es una creencia judía, no aceptada por los saduceos; una señal de Jesús (resurrección de Lázaro, del hijo de la viuda de Naín, de la hija de Jairo; de muertos de sus sepulcros, cuando muere Jesús; de Dorcas, Eutico, además de la experimentada por Jesucristo); 3) En el tiempo futuro. A) Modo en que operará la resurrección: Como lo hace en la naturaleza, dará un cuerpo diferente al creyente, semejante al de Cristo resucitado, un cuerpo glorificado; B) Tiempo en que ocurrirá la resurrección: En la segunda venida de Jesucristo, en el rapto de la Iglesia; C) Quienes experimentarán la resurrección. El creyente espera la adopción, la redención del cuerpo, ser vivificados, no será para todos.

PARA TRABAJAR EN EL CENÁCULO:

1)      ¿Cómo imagina usted su resurrección?

2)      ¿Qué nos enseña la resurrección de Lázaro?

3)      ¿Es necesaria doctrina de la resurrección de los cristianos?

4)       ¿Cree que hay un antagonismo total entre cuerpo y espíritu?

5)      ¿Cree que el cuerpo físico esté destinado para la inmortalidad?

6)      ¿Qué papel juega en su vida cristiana la doctrina de la resurrección de entre los muertos?

7)      ¿Cómo experimenta usted actualmente la vida de resurrección?

8)      ¿Qué ha aprendido hoy de la resurrección de los creyentes?

9)      ¿Qué le enseña el arrebatamiento de Enoc y Elías?

10)  ¿Qué diferencia hay entre las resurrecciones de Lázaro, la hija de Jairo, Dorcas, etc. y la futura resurrección de los cristianos?

11)  ¿Cree que se pueda prescindir de la resurrección de Jesucristo y ser cristiano?

12)  ¿Qué relación hay entre rapto y resurrección?

13)  ¿Será para todos la resurrección?

 

Textos afines: Apocalipsis 2:4-6 / Job19:23-27 / Salmos 49:15 / Isaías 25:7-8 / Daniel 12:2,13 / San Marcos 9:9,10 / San Juan 6:39-44 / 1 Corintios 6:15,19
 

BIBLIOLINKOGRAFÍA.

·         Reina, Casiodoro de (1960). “La Santa Biblia” Estados Unidos: Broadman & Holman Publishers.
·         MacArthur, John. (2011). “Biblia de Estudio MacArthur” Estados Unidos: Thomas Nelson Inc. 
·         (1979). “Dios Habla Hoy, La Biblia Versión Popular” Sociedades Bíblicas Unidas.
·         (1960). “La Santa Biblia” Sociedades Bíblicas Unidas. Recuperado de: http://www.gentle.org/biblia/
·         “Nuevo Testamento, Edición Pastoral” Chile, Ediciones Mundo, 1974.
·         “Diccionario de la Real Academia de la Lengua de España” Disponible en: http://www.rae.es/
·         Concordancia electrónica de la Biblia” Disponible en: http://www.miconcordancia.com/concordancia.php
·         Rizo Martínes, José L. “Diccionario Bíblico” Recuperado de: http://es.scribd.com/doc/50636670/Diccionario-Biblico-Jose-L-Rizo-Martinez#scribd
·         (1966, 1970, 1979, 1983, 1996) Dios habla hoy” ®, © Sociedades Bíblicas Unidas, Disponible en: https://www.biblegateway.com/versions/Dios-Habla-Hoy-DHH-Biblia/
·         Apuntes de clases de Neumatología del profesor Rvdo. David King, Seminario Teológico De La Gracia, Chile, noviembre de 2008.