AÑO 2013
© Pastor Iván Tapia Contardo
“Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes,
vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, / diciendo: ¿Dónde está el rey
de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y
venimos a adorarle.”
San Mateo 2:1,2
De acuerdo a la Biblia, dos tipos de personas visitaron el nacimiento del
niño Jesús: a) magos, y b) pastores. No dice que estuvieran los ángeles en el pesebre, pero es de
suponer que así fuera, ya que Jesús era el Hijo de Dios y el Espíritu Santo
estaba con él, de acuerdo al texto que dice:
“cómo Dios ungió con el Espíritu
Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes
y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.”
(Hechos 10:38)
No fue visitado por reyes, sacerdotes ni otra
gente importante de la época. Sólo vinieron a verle recién nacido, unos magos y
unos pastores. Para el resto de la gente no tenía mayor importancia, era un
niño más que nacía; un niño hijo de una pareja que venía a censarse desde
Nazaret a la ciudad de Belén, por lo tanto tampoco le acompañaron otros
familiares, aparte de sus padres.
“4 Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la
ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa y familia de
David; / 5 para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual
estaba encinta. / 6 Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días
de su alumbramiento.” (San Lucas
2:4-6)
Nada de lo que está escrito en la Palabra de
Dios es sin sentido, puesto que es el Libro Sagrado, la revelación de Dios para
la Humanidad. Entonces podríamos preguntarnos qué tienen de especial los magos
y los pastores, para que fueran las únicas visitas del nacimiento. Sin duda hay
grandes enseñanzas que el Espíritu Santo quiere entregarnos a través de ellos.
En esta oportunidad nos preguntamos:
¿Cuál es el ejemplo de los magos para los
cristianos de hoy?
- Buscar la sabiduría.
“1 Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes,
vinieron del oriente a Jerusalén unos magos…”
(San Mateo 2:1)
Los que la Biblia llama “magos”
son sabios del oriente, hombres de ciencia de la época. Ellos supieron leer los
signos cósmicos y concluyeron que iba a nacer el Rey de los judíos, el Mesías
prometido a Israel. Es probable que estos “magos” fueran judíos de la diáspora,
que esperaban la promesa.
* El
deber de todo ser humano y racional es buscar sabiduría.
- Tomar decisiones valientes.
“2 diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su
estrella hemos visto en el oriente,…” (San
Mateo 2:2a)
Además de conocimiento, fueron
capaces de tomar la decisión de seguir la estrella que les guiaría hasta Belén.
* Todos
necesitamos ver a Jesús, la Estrella de la mañana. Él es la Luz que debemos
seguir.
- Tener propósitos claros.
“… y venimos a adorarle.” (San
Mateo 2:2b)
Su propósito al viajar tras la
estrella y llegar hasta el Mesías, era poder reconocerlo y adorarlo.
* El
más claro propósito del cristiano es reconocer y servir a Dios, en Jesucristo.
- Adorar a Dios.
“Y al entrar en la
casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron;...”
(San Mateo 2:11a)
Al llegar a Jesús, se postraron ante Él y lo
adoraron. Postrarse es señal de humildad; la adoración es reconocimiento de
Jesús como Dios.
*
Todo
cristiano debe buscar una casa de oración donde participar en el culto a Dios.
- Entregar nuestros dones a Dios.
“… y abriendo sus
tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.” (San Mateo 2:11b)
Al llegar a Jesús, a) se postraron ante Él; b) lo
adoraron; y c) le ofrecieron presentes simbólicos:
·
El oro simboliza el Reino. Jesús es el Rey de Israel y la Humanidad. Por su brillo, simboliza la luz y el poder de
Dios. Le entregaron oro porque era un Rey y este metal precioso lo
representaba.
·
El incienso simboliza la Deidad. Jesús es el Hijo de Dios. El
incienso es el perfume sagrado del Tabernáculo en el Antiguo Testamento,
ofrecido a Dios en el altar.
·
La mirra
simboliza lo humano. Jesús es el Hijo del Hombre. Resina roja, amarga y en
forma de lágrimas, usada para
perfumar tanto a vivos como a muertos, y cuyo nombre significa amargo.
* Como
creyentes en Dios es preciso que pongamos nuestros mejores dones en las manos
de Dios.
CONCLUSIÓN.
Los sabios del oriente que visitaron a Jesús
recién nacido, han dejado un gran ejemplo para todo creyente:
- Buscar la sabiduría.
- Tomar decisiones valientes.
- Tener propósitos claros.
- Adorar a Dios.
- Entregar nuestros dones a Dios.
En esta celebración del
nacimiento de Jesús, el Hijo de Dios, le reconocemos como nuestro Rey, nuestro
Dios y el Hombre que nos da la salvación; y nos comprometemos a entregarle toda
nuestra vida a Él que ha dado Su vida por nosotros.
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